La última década del siglo xix tendrá una trascendencia fundamental para el catalanismo político. En esta misma época, el Estado español se vio inmerso en una profunda crisis a resultas del desastre colonial de 1898.
La prensa será un instrumento de primer orden para la difusión de los postulados teóricos del catalanismo político, y La Veu de Catalunya, el órgano de la Liga Regionalista, es un excelente ejemplo de ello. El diario, que abogaba por la renovación del discurso político y por la superación de las prácticas caciquiles, congregó en los primeros años del s. xx a una destacada nómina de redactores y colaboradores que le darían un prestigio y una repercusión considerables. Y es en este contexto de figuras literarias y periodísticas donde aparece Ferran Agulló.
El 12 de septiembre de 1908, Agulló publica en La Veu de Catalunya un artículo titulado «Per la costa brava» y que es considerado como el acta de bautismo del litoral gerundense: se trata, en efecto, del primer escrito publicado en el cual se da el nombre de costa brava a la franja costera que comienza en la desembocadura del Tordera y acaba en la Cataluña francesa..